Princesa nocturna, vicio divino,

fatídico veneno y

a sabiendas que lo espero

culpable de haber muerto

de ansia por compartir tu alma

venenosa, atractiva, sensual y

deseable, deseando al dulce néctar

que lo terminara todo.

 

Princesa nocturna, vicio divino,

fatídico veneno y

recuperando la compostura te..

observo su gracia, y la ternura

y el deseo y lo que pienso

pero lo digo, lo hablo conmigo

dialogo interno, eterno, extenso

al sexo dulce veneno y decidí

morir, amar, volar, reír

y acudo al verbo elocuente

y mordaz tan locuaz como

pertinente y

te observo y muero y para que

solo por deseo....