El deseo .
Que no se aguanta la impaciencia
de no poder mirarte libremente
por que el deseo lo pide e impide
y en el dicho me quedo, encadenado al deseo.
El sexo me llama y las facciones imploran
por que en tu pecho mora la sed que palpita,
la exuberancia de la juventud y mis manos
lo que yo digo no se aguanta, la impaciencia,
que ciencia me enseña a no respirar sin ti.
La inocencia de una sonrisa
y tu me miras y sabes que te deseo,
con el acudo a lo animal,
sucio, instintivo, primario y carente.
Mi deseo te aterra, por que es animal
y sin cariño,y sin sentido y sin ...
Por fin respiro o resoplo quizás sonido gutural
por que es hombre primitivo
procede de lo ya escrito, donde yo vivo
que lees en mis ojos cuando te miro
que desvías, huyes, presientes, y te olvidas de saborear
lo que sin saber recuerdas .
Volvamos a lo dicho.
Yo procedo de lo escrito en tantos años de pruebas
donde tienes tu las pruebas y desdeñas lo que sabes
y te miro y te como y me bebo en mi saliva
y recuerdo y te bebo y saboreo toda tu vida
desde tus ojos almendrados que dejan al mito
donde tus ojos soñadores que miro sin ser visto
encuentro tus labios, quien, llave o cerradura
bueno que mas da, si en mi cabeza estas.
Recojo tu pelo donde lo ha dejado el viento
o es un sueño o vivo.


Gustavo dijo
Fogoso y salvaje... pero con cierta pincelada romántica, a pesar de los primitivos instintos que has descrito.
ABRAZOS
28 Enero 2009 | 07:04 PM